Pedro Sevylla
Biografía y Obra

 

 

La autobiografía es una película histórica, en la que el biografiado representa el papel protagonista, escribe el guión, localiza los espacios, fotografía las escenas, dirige el montaje y, a veces, es el único espectador. PSdeJ

 María de Juana, natural de Fuentes de Valdepero, estudió en Palencia economía doméstica y confección de moda. Lucio Sevilla, nacido en el próximo Husillos, recibió formación general  en el colegio La Salle de Palencia. Ambos fueron los padres de  Pedro Sevilla de Juana.

Pedro Sevylla de Juana es el nombre con el que firmó la mayor parte de sus escritos.

 

 

Biografía

 

Académico Correspondiente de la Academia de Letras del Estado de Espírito Santo en Brasil, Premio Internacional Vargas Llosa de novela, Pedro Sevylla de Juana nació en plena agricultura de secano, allá donde se juntan la Tierra de Campos y El Cerrato; en Valdepero, provincia de Palencia y España. La economía de los recursos a la espera de tiempos peores, ajustó su comportamiento. Con la intención de entender los misterios de la existencia, aprendió a leer a los tres años. A los nueve inició sus estudios en el internado del colegio La Salle de Palencia. En Madrid cursó los superiores. Para explicar sus razones, a los doce se inició en la escritura. Ha cumplido ya los setenta y ocho, transitando la etapa de mayor libertad y osadía; le obligan muy pocas responsabilidades y sujeta temores y esperanzas. Ha vivido en Valdepero, Palencia, Valladolid, Barcelona y Madrid; pasando temporadas en Cornwall, Ginebra, Estoril, Tánger, París, Ámsterdam, La Habana, Villeneuve sur Lot y Vitória ES, Brasil. Publicitario, conferenciante, traductor, articulista, poeta, ensayista, editor, investigador, crítico y narrador; ha publicado treinta y cinco libros, y colabora con diversas revistas de Europa y América, tanto en lengua española como portuguesa. Trabajos suyos integran siete antologías internacionales. Reside en El Escorial, dedicado por entero a sus pasiones más arraigadas: vivir, leer, reflexionar y escribir.

 

Lo que Pedro mostró de su trayectoria en los escritos:

Nació en Valdepero, debido a un error médico, un mes antes de lo esperado. Don César, reconocido especialista de Palencia, logró salvar a la madre y al hijo. Pedro atribuye aquel adelanto a su natural impaciencia, esa actitud impulsora de acortar los procesos de aprendizaje. No tuvo hermanos. Por eso, sus dos veces primos, hijos de madres hermanas y padres primos carnales, de hermanos hicieron. Desde el nacimiento, hasta entrar interno en el colegio La Salle de Palencia, vivió en Valdepero con idas constantes a Husillos, antiguo Fusiellos, campo y pueblo, lugar de nacimiento del padre, donde había heredado tierras de labor y tenía familia cercana.

A esa especie de frontera, cruzada con frecuencia, unió otras a lo largo de la vida. De modo que siempre se sintió fronterizo. Palencia y Valdepero. Madrid y Palencia, Valladolid y Barcelona, Barcelona y Madrid, Madrid y El Escorial. España y otros países, principalmente, España y Portugal, España y Brasil. Fronterizo se sintió también en cuanto a las actividades desarrolladas. Agricultor y estudiante, estudiante y trabajador, trabajador en la sede central de la empresa, gestionando asuntos de la red comercial. Lo mismo sucede entre países recorridos y entre los idiomas hablados.

Ser fronterizo tiene el inconveniente de ser considerado del otro lugar cuando se está en uno de los dos. Tiene la ventaja del dominio de las áreas circundantes.

Precoz también fue, acaso como consecuencia de la impaciencia. A los tres años aprendió a leer. En el internado, nueve, diez años, sumergido de lleno en la lectura de libros, comenzó a escribir poemas. En los paseos de jueves y domingos contaba historias improvisadas a un grupo de seguidores. Con doce años, castigado por descreído a estudiar durante la misa diaria obligatoria, escribió una novela corta, cincuenta páginas, hija de sus lecturas. A los catorce descubrió a Chesterton, cuyas lecturas le cambiaron la forma de escribir y hasta la manera de entender la escritura. A los diecisiete años llegó a Madrid para proseguir los estudios, pensión de la calle General Pardiñas. A los dieciocho comenzó a trabajar como personal contratado en el Centro de proceso de datos del Ministerio de Hacienda. Situado en la calle Montalbán. Mudó, por ello, su residencia a una pensión situada en la calle del Prado, frente al Ateneo de Madrid. Cerca estaban el Museo del Prado y la Cuesta de Moyano con sus casetas de venta de libros usados. Trabajo, estudios, escritura y pintura: esa fue su vida de aquel tiempo.

Especializado profesionalmente en Publicidad y Marketing, perteneció a cuatro empresas multinacionales de primera línea. De la última, siendo jefe del departamento de publicidad, salió a los cuarenta y nueve  años para dedicarse por entero a la escritura.

Se entregó a fondo en todas sus actividades. Quizá, con la excepción del estudio en las clases. No necesitaba leer repetidamente las lecciones. Su facilidad de comprensión le permitía captar el meollo, los conceptos y las ideas. Sucedió así desde la escuela de párvulos. Durante el aprendizaje de la psicología, un año entero a tres horas diarias, hubo un ejercicio en que el grupo analizaba, sirviéndose de las diversas pruebas existentes, la capacidad intelectual del resto. Entre 145 y 149 coincidieron los demás en el índice o percentil de Pedro. No obstante, esa capacidad intelectual, aunque utilizada para sobrevivir en el internado, le parecía poco útil sin la capacidad del esfuerzo. Hasta quince horas diarias trabajó ya jubilado anticipadamente. Día y parte de la noche. Así sucedió con Del elevado vuelo del halcón, su novela más elaborada, y con 40 autores en castellano e português, su última entrega. 

 

 

 

 

https://sevylladejuana.com. Con los autores ibéricos e iberoamericanos en castellano y portugués. Ensayos, documentos, fotografías, biografías, obras, in extenso.

 

Obra

 

Traducción:

El corazón da Medusa (2021), poesía, bilingüe. Renata Bomfim, autora. Pedro Sevylla de Juana, traducción al castellano y análisis crítico en ambos idiomas.

 

Narrativa:

Sucesos del Principado (1982), Pedro Demonio (1990), Defensa de Paulino (1999), El dulce calvario de la señorita Salus (2001), En torno a Valdepero (2003), La musa de Picasso (2007), Ad Memoriam (2007), Del elevado vuelo del halcón (2008), La pasión de la señorita Salus (2010), Pasión y muerte de la señorita Salus (2012), Las mujeres del sacerdote (2012), Estela y Lázaro (2014), Virginia Boinder y Pablo Céspedes (2019), El destino y la señorita Salus (2019), 24 cuentos pluscuamperfectos (2020), Amor en el río de la vida (2022), Dos días de boda en Francia (2023), Intimidades ocultadas (2023), Solo de voz en La Habana (2023)

 

Poesía:

El hombre en el camino (1978), Relatos de piel y palabra (1979), Poemas de ida y vuelta (1981), Mil versos de amor a Aipa (1982), Somera investigación (1988), El hombre fue primero (1989), Madrid, 1985 (1989), Aiñara (1993), Deriva del hombre (2006), Trayectoria y elipse (2011), Elipse de los tiempos (2012), Brasil, sístoles e diástoles (2016) Imago Universi Mei (2018). Meus poemas essenciais (2023).

 

Ensayo:

40 autores en castellano e português. Mis traducciones (2024).

 

 

 

Antologías españolas y extranjeras que incluyen trabajos de Pedro Sevylla de Juana

  • Premios de narraciones “Miguel Cabrera” (1997)
  • Premios “Relatos de la Mar” (1999)
  • Premios “Paradores” de Relatos (2002)
  • Antología de cuento breve. Salón del Libro Hispanoamericano. México (2009)
  • II Día internacional de la poesía en Segovia (2011)
  • Antología de relatos Hispanoamericanos Latin Heritage Foundation (2011)
  • Palencia, palabra y luz (2013)
  • DiVersos Poesia e tradução Portugal (2018)
  • El Escorial, Antología lírica Del siglo XVI hasta 2023 Ayuntamiento de El Escorial

 

 

 

Además: https://sevylladejuana.com/obra-grafica/

 

La tarea de traductor

Pedro Sevylla de Juana

 

Este texto es mi respuesta a las universidades americanas con departamento de portugués, usuarias del libro 40 autores en castellano e portugués, para su enseñanza del idioma y su traducción. El libro recoge en los traducidos la verdadera tarea del traductor. En cada uno de los análisis individuales se da buena parte de la respuesta. La visión del lector que es el traductor, reflejada en el análisis previo, influye en la traducción.

 

Jorge Manrique

Me decidí por un poeta coterráneo para iniciar esta serie de grandes autores traducidos por mí. Busco una cierta simetría, un equilibrio flexible entre las dos culturas. ¿Quién mejor que Jorge Manrique, castellano del siglo XV? Jorge Manrique posee una obra singular, porque dentro de ella están las Coplas a la muerte de su padre, destacando, elevándose, tirando del resto hacia arriba, sumándose. Las cuarenta estrofas de las Coplas suman 480 versos. Busqué las traducciones existentes, resultando escasas. Decidí intentarlo antes de conocer las dificultades. Es cierto, lo hubiera intentado de haberlas conocido. A los setenta años, la dificultad era para mí un aliciente. Lo primero era tener un texto de partida. Tuve que formarlo a partir de las distintas ediciones existentes; las mejores, las más fieles, las más lógicas. Leí muchos de los abundantes trabajos que orientan: algunos contradictorios. Ahí está lo alcanzado: actual y respetuoso con el contenido.

La traducción debe tener en cuenta el ritmo, nacido de la métrica. No debe cambiar la forma original, sobre todo la rima. Portugués y castellano en este largo poema son más hermanos que nunca. Así lo sentí, así lo siento. Casi todas las palabras tenían equivalente en el idioma de llegada. Eso es una ventaja. Pero había que comprobar el sentido, consultando en los diccionarios de la RAE y Priberam. Había que poner las frases nuevas en el buscador, para ver si se utilizaban ahora y en qué proporción. No obstante, hay terminaciones en portugués distintas al castellano. Hay verbos que, en portugués, cambian de declinación y acaban de otra forma. La rima es consonante y casi siempre se consigue mantenerla. La asonante no modifica apenas el sonido. El sonido: otro elemento que debo tener en cuenta; ya que la fonética en portugués es muy distinta y el poema va a ser leído. Horas dedique a resolver las dificultades, comprobando las posibles palabras existentes y buscando el encaje justo. Mensaje, métrica, ritmo y rima: el poema de poemas pasa a la lengua portuguesa.

 

En casos como los de Cecília Meireles, Pagu o Manuel Bandeira, se da una integración mayor entre traductor y escritor, se traducen sus emociones, se traslada su manera de ser. En este poema mío lo encuentro y lo señalo como ejemplo. No debemos ignorar que un escritor es, en la base, una persona. Van juntos, pero son dos. El traductor debe conocer a ambos y llevarlos juntos en su traslado.

 

Uma longa noite no Sertão
Poema e tradução de Pedro Sevylla de Juana

 

Estrela da manhã y Libertinagem manuscritos
viaje de circunnavegación elíptica
más allá de Recife, Rio, Santos, São Paulo
y Rio de Janeiro nuevamente,
hasta llegar
de nuevo a Totônio Rodrigues y la calle de la União,
¿Qué hacía aquella noche
-poesía y música de la mano, pintura y poesía
caminando juntas-
Bandeira, en el Sertão, dialogo afectivo
con un escritor español y una
investigadora capixaba?

Pregunto:
¿qué hacía
farto do lirismo bem comportado,
do lirismo funcionário público,

deseando ser un poeta crítico y salvaje
pez emergente de las aguas abisales
fiera en las interioridades selváticas?
¿Qué hacía esa noche en el Sertão,
-sonrisa insatisfecha, mitológica mirada
autocrítica memoria-
en falsa actitud latifundista?

Soñaba yo el sueño de siempre:
la humanidad satisfecha de sus cosas;
los acaparadores devolviendo lo común,
los de arriba y los de abajo viviendo
en la misma ciudad, en el mismo barrio
y en la misma casa; comiendo
en la misma mesa la misma comida.
Soñaba yo, el sueño era mío
y Bandeira lo habitaba:
Abaixo os puristas!
Abaixo o lirismo namorador!
Abaixo o lirismo que capitula!

Siento aún el eco de sus palabras
en el pabellón de mi oído
izquierdo
-el derecho oye distorsionado-
y me sumo a su protesta, calle arriba,
cenáculo literario abajo:
Não quero mais saber do lirismo
que não é libertação.

El sueño de la libertad en convivencia
con la justicia
distributiva,
y de los representantes puestos al servicio
de los representados,
era mi sueño aquella noche en el Sertão.

Discutíamos Ester Abreu y yo
sobre algunos aspectos confusos
de Don Juan, bajando
a los infiernos para surgir de nuevo:
andrógino
triunfante,
celestial.

Se desarrollaban el sueño y el ensueño
Intemporales
o con los tiempos mezclados,
en un Sertão imaginario que,
partiendo de Euclides da Cunha, Graciliano
Ramos, Guimarães Rosa
y Jô Drumond,
era la suma de todos los Sertões:
arideces existenciales, aleph,
vidas secas,
horizonte detrás del horizonte,
imaginación
y utopía.

Si sucediera: pensé un instante: que Pasárgada
ocupara un extremo imaginario del Sertão?,
el correspondiente a Utopía, exempli gratia;
o al exoplaneta Gliese 581 g
donde la felicidad pende de las ramas de los árboles,
siendo el aire maná alimenticio;
y Manuel Bandeira llegara allí
num momento de fundo desânimo,
desde a casa da Rua do Curvelo

en el fondo del ánfora de su tristeza más triste:
Não sei dançar,
Meu verso é sangue,

Cai, gota a gota do coração…
Y si en ese instante
mágico y mínimo
aparecieran
Bandeira y Guimarães riendo a carcajadas…
…si así fuera
me dije,
yo me sentiría realizado.

Volví en mí al exclamar:
¡grita, ríe, vive!, Manuel Bandeira;
me alegra que coincidamos en la función liberadora,
detersoria
de la poesía.
Acomódate, invité:
siéntete como en tu casa en mi sueño sertanejo:
não a Veneza americana
não o Recife dos Mascates,

sea en este Sertão de Sertões, gris y gélido,
voces simbolistas, parnasianistas, modernistas,
sequedad en la garganta
imaginando con Ester Abreu y conmigo
el triunfo último de don Juan
convertido
en mujer,
en valerosa hembra feminista.

Vou-me embora para Pasárgada, dijo,
Mirada displicente,
manos en los bolsos vacíos:
Lá sou amigo do Rey.
Lá tenho a mulher que eu quero.

Y lo vi marchar a lo lejos, sueño adelante,
convidado por Baudelaire,
cuando el sueño despertaba en mí,
yo despertaba en el sueño
y en la escuela los libros se cerraban:
corrección del profesor Veríssimo:
Capibaribe!, Capiberibe!

 

En las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer se da el sentimiento, el tono que flota sobre las palabras. Me refiero a esa emoción, ese aroma, esa bruma, esa iluminación que han de incorporarse al poema en el idioma nuevo, el portugués en este caso.

 

¡Qué decir sobre la traducción de Andrés Bello al portugués! El traductor debe ir con la humildad sentida ante la ingente obra del autor, ante su enorme voluntad intelectual. Esa humildad nacida de la admiración, debe reflejarse en el conjunto. El castellano de la obra, difiere en algunos casos del actual y se debe trasladar al portugués actual. Dar ese salto sin que se note, es tarea del traductor.

 

Camões y Os Lusiadas. El traductor debe conocer la cultura clásica y la moderna, ha de ver lo de entonces desde el ahora. Mitología y religión unidas. La expansión de la obra a través de los tiempos y de los países, la implicación de otros autores, Voltaire en este caso, y su manera de ver la obra que se pasa a otro idioma.

El traductor, por tanto, no debe limitarse a la obra del autor traducido, ha de ser investigador para llegar a las causas y a las consecuencias.

Yo me pregunto y pregunto al lector, ¿puede ser creativo el traductor siendo fiel al autor y a la obra? En muchos casos, cuando el conocimiento del traducido es muy grande, me respondo con un SÍ.

 

Carlos Drummond de Andrade me sirve para señalar la enorme importancia de comprobar el original de partida. Ha de ser el auténtico. Se dan casos de dificultad. Sirva mi poema sobre esta traducción como ejemplo.

 

Trabalhos do tradutor
Pedro Sevylla de Juana

 

Tinha trazido ao castelhano
desde o idioma português vários centos
de poemas, filhos de muito diferentes
bardos;
por isso me atrevi com um dos grandes:
Carlos Drummond
de Andrade e seu audaz
e celebrado
‘A Máquina do Mundo’;
pilar do Modernismo neste
Brasil
de meus desvelos.

 

“…se foi miudamente recompondo,
enquanto eu, avaliando o que perdera,
seguia vagaroso, de mão pensas.”

 

Cheguei ao ponto morto,
certamente,
na postrema estrofe, pedra angular
e fechamento do poema.
Mas stricto sensu
a dificuldade,
insuperável então,
de mão pensas
premeditada falta de concordância do autor
estava nas três palavras
últimas.

 

“Y como mis pies palparan suavemente
una carretera de Minas, empedrada,
y en la aldaba de la tarde una campana ronca…”

 

Me animou o princípio, o confesso,
e me crendo
capaz de o traduzir inteiro
continuei carregado
de otimismo contagioso:

 

“…la máquina del mundo se entreabrió
para quien de romperla ya se arrepentía
y solo por haberlo imaginado lagrimaba.”

 

Pressentia a minha imodéstia
algum inconveniente
dos considerados menores.
Nada y nadie iban a suponer obstáculo bastante
para que, mi fuerza expresiva, expresara
-raíz y tallo nutriéndose, armonía encadenada-
lo mucho que mi inteligencia compartía.

 

“Arrancó suntuosa y reservada,
sin emitir un sonido considerado impuro
ni un resplandor mayor que el soportable…”

 

Progresivos
sonido y movimiento, amanecían
martes y miércoles unidos,
jueves y viernes de la mano
y yo me las prometía
tan felices.
Desconhecendo ainda
o que agora sei, minha intuição
apagava: Se abrió, para escrever
em seu lugar: Arrancó:
palavra-chave.

 

“…esa exégesis integral de la vida
ese vínculo inicial y único
que no llegas a interpretar pues tan arisco…”

 

Filosofía, metafísica, teosofía, naturalismo,
sociología, sicología: entiendo al hombre
en su conjunto y en las partes:
homo homini lupus; amor, primera fuerza
metafórica:
estoy bien preparado:
me dije: exégesis sin duda tiene ahí su hueco.
¿Sé adonde voy?: Creo conocer el sendero.

 

“…y la gloria de los dioses y el imponente
sentimiento de muerte, que florece,
en el mástil de la existencia más gloriosa…”

 

Exultante estava e convencido
de minhas instáveis reservas, ente eu
que se autoalimenta
alimentando a própria dúvida;
já, sexta-feira dia nove,
pouco antes
das duas da manhã,
desconhecendo que numa noite de insônia
posterior,
o labirinto de mão pensas
pensando e repensando
me ia mostrar sua saída.

 

“…como olvidados credos requeridos
pronto y vibrantes no se dispusieran
a colorear de nuevo la cara neutra…”

 

Presto y fremente:
pronto y vibrantes: pluralizo;
mas mão pensas segue martelando a minha cabeça
porque perguntado o discernimento,
temporalmente viageiro, não
me pode fechar uma mão,
nem o dicionário Priberam, sempre tão
atento a minhas necessidades;
recorro a Mario
também Andrade de apelido,
a suas cartas cruzadas com Carlos,
e não está nelas a saída.

 

Al sentido común voy, último recurso,
y de su respuesta rauda y precavida,
minucioso análisis de las palabras,
infiero una posición de duda sobre la fiabilidad
del texto de partida.
Incorporo la incertidumbre a las posibles soluciones;
y decido escribir: “olvidados credos requeridos”
como versión del verso al que,
por el momento, llego.

 

“…pasara a dirigir mi voluntad
que, ya de por sí inestable, se cerraba
semejante a esas flores indecisas…”

 

Descobria admirável o nexo literário,
o ritmo, a paixão,
a veemência sujeitada; mas na amanhecida
me intrigava mais ainda
o sentido exato que o poeta
quis dar às indômitas palavras
de mão pensas, sua concreção abstrata.

 

Me encontraba en punto muerto
esperando una resurrección imposible
o un entierro profiláctico, cuando
la primera luz de la alborada, en otra noche,
avivó mi mente trasladándome,
infante, a mi pueblo;
época agitada do traçado
dessa breve estrada que vai de Valdepero
a Valdeolmillos:
povos limítrofes separados pelos montes
de azinheiras.

 

Allí el burrero y su reata de asnos,
serones repletos de rocas;
allí los pedreros, que
con sus martillos largos
machacaban peñas, alisando;
allí los peones con sus paladas de tierra,
allí la máquina aplanadora,
apisonadora por buen nombre:
férreo cilindro macizo la rueda delantera
destinada a compactar el suelo,
transformando
tierra y piedra sueltas
en calzada resistente.
Isso era, aí estava o quid.

 

Esclarecido e esclarecedor
compreendi que podia retirar da engrenagem o pau
na tradução de «A Máquina do Mundo».

 

La acompasada voz silente de la cachazuda máquina,
vino a mí: atrás y adelante, adelante y atrás,
guiada por un operario experimentado,
sutil e inteligente, haciéndose preguntas y respuestas,
iluminado en la noche
por un fanal sereno,
y en los descansos muchos
bajaba a tierra para palpar con el pie el empedrado
o apoyaba, pensativo, en el timón
los brazos cruzados, las manos sobrepuestas,
observando los trajines de los demás oficios
desarrollados a sus pies.

 

Ainda habitava eu a dúvida, quando Carlos Machado,
poeta difusor de poetas, grande pesquisador
de Drummond
com firme conhecimento de causa,
me enviou o carinhoso e esclarecedor aviso:
“Essa falta de concordância não existe:”
as edições certas incluem o “s” de mãos.

 

Assim que eu havia sofrido sem ração verdadeira
porque nesse verso postreiro
Drummond escreveu
inequivocamente:
seguia vagaroso, de mãos pensas.

 

Saturados de murmullos: “hálito, eco
o simple sacudida”, mis oídos internos,
lleno yo de un vigor intuitivo
destinado a seguir vertiendo
al castellano
esas “verdades más altas que tantos
monumentos erigidos a la verdad;”
esclarecido o mistério das três robustas palavras,
últimas do vibrante poema,
adotei a decisão de o terminár assim:
“…poco a poco se fue recomponiendo,
mientras yo, valorando lo perdido,
permanecía indolente, mano sobre mano.”

 

Em la Araucana de Ercilla se dan lo ibérico y lo iberoamericano unidos, mi gran pasión. Como en Camões, Voltaire analiza el gran poema épico y traduzco su análisis del francés. Es Voltaire, nada menos. Pero Voltaire también ha de ser analizado para dar importancia o no a lo dicho sobre el autor que traducimos. Voy a su obra y por Adrien-Jean-Quintin Beuchot, editor de sus obras completas, sé que las circunstancias de las publicaciones antes y ahora eran parejas.

Dice así: Advertencia:

«Este ensayo sobre la Poesía Épica, de la que el ensayo sobre las Guerras Civiles debía formar parte, fue compuesto por Voltaire para servir de introducción a su Henriade. El autor lo escribió y lo dio a la imprenta en inglés, se lo mandó traducir al francés al abad Desfontaines, quien cometió un buen número de erratas; de las que Voltaire se quejó en repetidas ocasiones.

El abad Desfontaines pretendió no ser el autor de la traducción, pues se la atribuía al conde de Plélo; llegando a decir que Voltaire no escribió su libro en inglés, sino en francés y que después de haberlo traducido al inglés, se lo dio a corregir a su maestro de inglés. Voltaire no dejó sin réplica esas afirmaciones, que eran tardías, porque, en 1732, la traducción del ensayo, con el nombre del abad Desfontaines había sido imprimida después de la Henriade. La traducción del ensayo se imprimió en París con esta advertencia, también traducida del inglés».

 

Se ha dicho que la poesía resulta de traducción más compleja que la prosa. Bueno, puede ser así, no lo pongo en duda. Aunque, a mí, como escritor, ensayista y poeta, me gusta traducir poesía. En la poesía soy más completo. Creativo, claro. Tan creativo como lo sería el autor si hubiera escrito el poema en el nuevo idioma. Profundizar en la persona y en a obra del autor resulta imprescindible. Debo admitirlo: traduciéndome a mí, recreo. Modificando, luego, el original en castellano.

 

Hilda Hilst fue hija sola. Yo también. Estudió en un internado. Yo también. Eso me ayuda al traducirla. Se siente incomprendida. Escribe: La gente nunca sabe nada/ sobre el otro.

En algún momento escribí: Me gustó tanto y tanto la poesía de Juan Ramón Jiménez, leído en profundidad durante el curso Preuniversitario en Madrid que, durante un buen tiempo, fue mi mayor referencia poética. Después lo fue, también, Neruda. Hasta que quise contarlos comenzando a ser lo que soy: Tratar como grandes las cosas pequeñas, tratar como pequeñas las cosas grandes.

 

Traduciendo a Antonio Machado tengo en cuenta que el poema en curso presenta solo la forma y el modo de ese momento. Otros poemas son originados por otras miradas y otros convencimientos.

Visité una favela brasileña de noche con un amigo, pasando un rato de conversación en dos viviendas. Todo ello para acercarme a Carolina Maria de Jesus.

 

Hablo de todo lo aportado por mí a la traducción. Pero no puedo silenciar, porque el reflejo está en mi obra, los treinta y cinco libros publicados y el blog pedrosevylla.com, todo lo que la traducción, complemento de la lectura, me ha dado.