Valdepero en mí mismo

Valdepero en mí mismo

Valdepero, villa de mi nacimiento e infancia, antes de recrearlo yo mezclando lo real y lo irreal, siguió los pasos de la Naturaleza toda, de todo el Universo. Fue vapor incandescente, fluido llameante, comienzo de una solidificación todavía encendida, calor excesivo para cualquier forma de existencia. Desprendió gases ardientes, llamaradas, pan volcánico y lava, como si se tratara de un volcán activo, todo él magma. Tiempo, tiempo y tiempo en cada estadio: lo que suma tiempo, tiempo y más tiempo en la completa evolución. El poemario “Amanecer de Amaneceres” que va adelante traducido al portugués, lo describe haciéndose habitable y habitado. Planeta Tierra, ya; tibio primero, la vida inicial y la plenitud de vida. Piedras, plantas, animales, la raza humana diferenciándose del resto día tras día. Sus dificultades, el entorno, la trinidad de dioses y esa manera de observar el entorno y de imaginar el resto.